El 12 de enero de 2010 varios terremotos de una magnitud entre 6,5 y 7,3 en la escala de Richter sacudieron a la nación isleña de Haití. La catástrofe causó unas 200.000 muertes y obligó a 3 millones de haitianos a afrontar la pérdida de seres queridos, viviendas, escuelas y medios de subsistencia. Los terremotos y las replicas que golpearon reiteradamente justo afuera de Puerto Príncipe, la capital del país, redujeron a escombros la mayor parte de las edificaciones. En pocos instantes, cerca de 1.200.000 personas quedaron sin techo. Se trata de una catastrophe monumental que produjo sufrimiento y daños masivos en Haití, que ya era el país más pobre del Hemisferio Occidental.
En cuanto cesó el primer terremoto, la Cruz Roja Americana comenzó a trabajar sin descanso para brindar socorro y asistencia de emergencia a los sobrevivientes. Un mes después, la Cruz Roja ha llegado a cientos de miles de personas más con suministros de socorro, alimentos, servicios médicos, agua, ayuda para servicios sanitarios y refugio.
Trabajadores de Socorro
La red mundial de la Cruz Roja responde a una escala masiva: más de 600 trabajadores de la Cruz Roja y la Media Luna Roja provenientes de 30 países se encuentran hoy en Haití prestando apoyo a miles de voluntarios haitianos. En la historia de la Cruz Roja, ésta es la operación de socorro internacional con la mayor cantidad de equipos de personal de respuesta, entre las catástrofes que afectan a un solo país. Cada equipo de la Cruz Roja tiene sus propias funciones y conocimientos y, colectivamente, constituyen una maquinaria poderosa para el socorro.
En estos momentos, más de 100 personas representan a la Cruz Roja Americana en Haití:
• 30 especialistas trabajan en la distribución de socorro y apoyo de telecomunicaciones;
• 14 empleados, con presencia permanente en Haití desde antes del terremoto, ayudan a gestionar la respuesta;
• más de 50 intérpretes de criollo se encuentran frente a la costa del país, a bordo del barco hospital militar USNS Comfort para brindar apoyo lingüístico.
Alimento, agua y otros suministros de socorro
Además de enviar a trabajadores de socorro y otros especialistas en la gestión de desastres, la Cruz Roja Americana ofrece:
• suministros de socorro para 130.000 personas, que incluyen mantas, artículos de cocina, equipos de higiene, bidones para agua y mosquiteros;
• tres millones de comidas en envases individuales para el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas;
• financiamiento para ayudar a alimentar a otro millón de personas durante un mes;
• más de 1 millón de paquetes de purificación de agua, gracias a Population Services International.
A fin de satisfacer la urgente necesidad de agua potable, la red mundial de la Cruz Roja ha provisto colectivamente 17 millones de litros de agua, que se distribuyen a unas 300.000 personas a diario, desde que ocurrió el terremoto. Para atender las necesidades sanitarias y reducir la propagación de enfermedades, los trabajadores de socorro construyen cientos de letrinas y baños portátiles, además de recolectar toneladas de desechos en Puerto Príncipe y sus alrededores.
Atención sanitaria
El terremoto destruyó numerosos hospitales y centros de atención médica en Puerto Príncipe. Con el propósito de ayudar a responder a las necesidades de cientos de miles de heridos y evitar la propagación de enfermedades que suelen ocurrir tras catástrofes de esta escala, los equipos mundiales de la Cruz Roja trabajan en forma aunada para:
• establecer dos hospitales de campaña y cuatro clínicas móviles de atención sanitaria, que brindan servicios medicos a unos 1.600 pacientes a diario;
• apoyar una campaña de vacunación y promoción de higiene organizada por el gobierno que inicialmente ayudará a proteger y educar a más de 250.000 niños.